En 1995 un grupo de científicos le anunció al mundo algo que ya se sospechaba. La actividad humana estaba afectando la autorregulación ambiental del planeta. La era del cambio climático había empezado. En la última década se ha acumulado evidencia de que estamos creando una catástrofe potencial. No la podemos ignorar. Al quemar más petróleo en nuestros vehículos, al crear más industria que contamina y al dejar que nuestra productividad no tenga en cuenta su efecto en el medio ambiente, la humanidad corre graves riesgos.
El mundo está tomando conciencia y está reaccionando. Hay que empezar a hacer todo de una manera diferente y así combatir esta amenaza.
La idea de crear un corredor ecológico por la carrera Séptima, una de las avenidas más emblemáticas de la ciudad, busca ser una medida replicable que aporte a la lucha contra el cambio climático.
En vista de que el invierno pasado causó deslizamientos en los cerros que afectan a la Avenida Circunvalar, vía por la que deberían circular los vehículos que serían desviados una vez iniciaran los trabajos de la Séptima, y de que la reparación de esos daños tardará varios meses, la Alcaldía, de común acuerdo con el contratista ha suspendido el inicio de obras.
Las soluciones a la movilidad no solo deben pensar en el transporte, deben incluir al diseño urbano.
A la gente y a los retos y problemas que enfrenta la humanidad. Las soluciones a la movilidad tienen que ser responsables en el presente, para construir un futuro distinto. El modelo original que se tenía pensado para Transmilenio sobre la Séptima no consideraba los aspectos de las nuevas tecnologías limpias. Con la construcción del Metro y los proyectos para las nuevas autopistas urbanas, la Séptima puede convertirse en parte de la solución para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y contribuir al combate de la amenaza que representa el cambio climático.
El proyecto avanza, esta Administración dejará las bases sentadas de esta esperanza para la Séptima. La industria mundial de transporte, que ha dado grandes pasos en la creación y producción de vehículo eléctricos o híbridos, ya ha sido invitada a estudiar el caso de Bogotá.
Arquitectos especializados en los diseños que promueven el concepto del respeto al medio ambiente ya están pensando en lo más adecuado para la Séptima. Los grandes fondos de la banca multilateral, destinados a la batalla contra el cambio climático están participando en el proyecto. Organizaciones como la Fundación Clinton y su Iniciativa Global contra el Cambio Climático son nuestros aliados. Y algo fundamental, el Gobierno Nacional nos ha brindado todo su apoyo y su visión para trabajar conjuntamente con la Administración Distrital y volver esta esperanza una realidad.
Bogotá quiere respirar un aire nuevo. El corredor verde de la Séptima es un símbolo de lo que podemos hacer si vencemos los temores, si pensamos en el futuro y si asumimos, como lo estamos haciendo, el gran reto del Planeta.

El diseño de Transmilenio por la carrera Séptima no implica que no se pueda utilizar en el mismo tecnologías limpias, el mejor ejemplo es el sistema de Trolebús de Quito.
El sistema de transporte tipo BRT se basa en la implementación de carriles exclusivos para el bus, para lograr un aumento en la velocidad promedio y disminuir las demoras en los recorridos, sería buena idea pensar en un sistema de alimentación eléctrico para los buses o tranvía, pero al final el diseño será muy similar al de Transmilenio, utilizando el espacio central en el separador para las paradas.