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Noviembre 13, 2012

PELIGROSO Y ABSURDO POPULISMO DE PETRO

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Written by: Metro en Bogotá
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Todo indica que el señor Gustavo Petro no se toma muy en serio su papel como alcalde de Bogotá y sólo tiene en mente llegar a ser presidente de la república, de ahí que su gestión como burgomaestre se rodee todos los días de alguna medida improvisada o de alguna pelea escandalosa con el sector público o con el sector privado.

La última tiene que ver con la prestación del servicio público de aseo, no sólo saltándose las facultades legales que competen al Consejo capitalino decidió convertir la empresa de acueducto en recolectora de basuras, sino que ha señalado que no permitirá que empresarios privados presten ese servicio.

Acudiendo a la mendacidad como argumento la emprende contra las empresas privadas y sin sustento alguno indica que están vinculadas al expresidente Uribe Vélez y sus hijos para agitar la bandera populista y demagógica de entregarle el servicio a los recicladores que no tienen la experiencia, ni la infraestructura, ni el capital para asumir esa tarea de forma técnica como lo demanda una ciudad que produce 6.500 toneladas de basuras al día[1].

Los residuos que a diario se producen en la ciudad son definidos legalmente (art. 3º del Decreto 4741/2005), como aquellos que por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables, infecciosas o radioactivas pueden causar riesgo o daño para la salud humana y el ambiente. Así mismo, se considera residuo o desecho peligroso los envases, empaques y embalajes que hayan estado en contacto con ellos; de tal manera que el riesgo que se corre si se atienden los necios caprichos de Petro, es de una magnitud incalculable para la integridad de quienes habitan a Bogotá, D.C.

Siendo que el 70-80% de estas basuras es reciclable[2], debe responder Gustavo Petro a la ciudadanía qué ha hecho con los cerca de 248 mil millones de pesos que los operadores privados le han entregado al Distrito para disponer las estructuras necesarias a fin de realizar ese reciclaje, porque lo que hoy se aprecia es la ausencia absoluta de cualquier estructura técnicamente adecuada para esa tarea. No son solamente centros de recepción y disposición de materiales reciclables, es todo el proceso de disposición de esos residuos y su conversión en materiales reutilizables.

Ese es un asunto que no se arregla con un falaz discurso al estilo chavista, es una solución que requiere estudios previos, adecuación de recursos físicos, humanos y materiales, para poner en marcha un proyecto de reciclaje como el que irresponsablemente anuncia Petro para la ciudad a partir del 18 de diciembre de este año.

Debe entonces recordarse el alcance de la Sentencia de Tutela T-724/03, proferida por la Corte Constitucional y que preveía que en los términos del artículo 24 del Decreto 2591 de 1991, la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos del Distrito Capital de Bogotá o a la entidad del Distrito que haga sus veces, en futuras contrataciones para la prestación de este servicio público domiciliario, incluyera acciones afirmativas a favor de los recicladores de Bogotá, debido a que la actividad que ellos desarrollan está ligada con dicho servicio, a fin de lograr condiciones reales de igualdad y de dar cumplimiento a los deberes sociales del Estado. De ninguna manera la sentencia ordena el otorgamiento de la prestación del servicio a los recicladores, como lo pretende el Alcalde Petro.

La improvisación en este tema es absoluta e irresponsable; a cerca de 1 mes de caducar los contratos con los prestadores privados, la administración distrital no cuenta con la estructura para asumir el servicio y se llega al colmo del cinismo de señalar que si el 18 de diciembre el distrito no tiene el parque automotor necesario, sencillamente se lo pedirá prestado a otras ciudades. Se está avisando que a partir de esa fecha la ciudad se verá desbordada de residuos sólidos con las catastróficas consecuencias que de ello se derivan para la salud de sus habitantes, especialmente de aquellos sectores más vulnerables de la población, que el alcalde dice representar.

Y es que no son solamente las amenazas a la salud de los capitalinos, una situación como la que se prevé amenaza también la tranquilidad y la convivencia pacífica de los ciudadanos; la ineficiente prestación del servicio público domiciliario de aseo indudablemente va a generar accidentes y enfrentamientos entre vecinos por la disposición de residuos en las vías públicas (nadie va a querer tener esos residuos frente a su casa), conformación de cárteles ilegales que lucharan por tener el control sobre los grupos de recicladores en la ciudad y en sus localidades, si las grandes empresas se ven expuestas a la acción delictiva de los extorsionistas, cómo irá a ser con grupos de personas expuestas a un mayor grado de vulnerabilidad, en eso no se puede llamar a engaño a los ciudadanos.

Petro va a cumplir la promesa que no pudo realizar como terrorista armado, ahora como terrorista del discurso clasista va a volcar el infierno en Bogotá, ojalá ese exiguo 30% de ciudadanos que lo eligieron como alcalde estén realizando el acto de contrición y arrepentimiento por el caos que su irresponsabilidad generó.

  1. CONCEJO DE BOGOTA, D.C. Proyecto de Acuerdo 113 de 2011. Bogotá, D.C.  En: http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=41936
  2. Ibíd.

 

ColombiaOpina Nov, 2012

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6 Comentarios


  1. Germán Santamaría

    Es increíble el grado de inocencia con que nosotros los colombianos nos sorprendemos cuando, aún sin explicación seguimos leyendo este tipo de noticias que no suman, y por el contrario restan o nos dividen en múltiples posiciones radicales que impiden el acercamiento de la sociedad Bogotana en torno a un objetivo común de colaboración mutua.
    De aquel exiguo 30% de votación con el que fuera elegido el alcalde Gustavo Petro, no hay mucho que decir, más bien debería ese 70% mayoritario, importante y digno de administrar y regir los destinos de nuestra sociedad hacer aquel examen de contrición y arrepentimiento por no haber nombrado representantes que gozarán de credibilidad y consecuencia con las propuestas de gobierno presentadas, para optar por el segundo cargo más importante de nuestra nación.
    Ahora no es tiempo de llorar y de convertirse en la piedra en el zapato y sabotear cada propuesta, es tiempo de sumar y buscar el bienestar de todos.
    A quien fue el autor de esta publicación mis mejores deseos para que se tome una buena parte de su tiempo para escribir un guión que se que será del agrado de Steven Allan Spielberg, pues en muy pocas líneas me hizo viajar por los mejores apartes de las películas que muestran a esa Nueva York destrozada y en guerra. no fueron necesarios efectos especiales para recrear lo que su prodigiosa pero mal intencionada imaginación dejo desbordar.


  2. Luis Fernando Gómez

    Triste situación. Las sociedades latinoamericanas son proclives a concebir caudillos de izquierda y de derecha que le hacen un gran daño a los procesos democráticos.
    Desde mi perspectiva, Petro fue un brillante senador, pero está demostrando que como alcalde está en el lugar equivocado. Defiendo varias de las medidas que ha puesto en marcha pero, desafortunadamente, lanza iniciativas que quiere llevar a cabo de una manera improvisada e impositiva.
    Es igualmente torpe la manera en que el gobierno nacional ha manejado la situación. Haber nombrado a Gina Parody como interlocutora fue un exabrupto y qué decir de la visita de la Superintendencia de Industria y Comercio.
    Todo esto refleja la pobreza de nuestra democracia y el bajo empoderamiento de la sociedad civil colombiana.


  3. Henry Ayala

    Una cosa es implementar medidas y sistemas para el reciclaje de basuras, los cuales necesitan por sí mismas de una infraestructura especial, la recolección es solo el primer paso, el manejo de los residuos, su selección y disposición final, comercialización de la materia prima obtenida y todo el reparto de costos y beneficios que debe verse reflejada en la factura es algo que no nos han dicho, porque finalmente es un negocio más, no es algo gratuito y en manos de la improvisación puede ser contraproducente.
    Además ninguna de estas actividades esta presente en el objeto social de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado


  4. Henry Ayala

    El alcalde no es el dueño de la empresa de Acueducto, pero así parece, de donde vienen los recursos para comprar los camiones para recoger basuras, no puede ser de la empresa de acueducto, porque esa no es su finalidad, no es su objeto social y no puede utilizar recursos destinados para mejorar, mantener y aumentar la cobertura del servicio de acueducto y alcantarillado para otros fines, no puede descapitalizar la empresa y utilizar sus recursos con decisiones unilaterales pasándose por la faja al consejo de la ciudad.
    Gustavo Petro es un funcionario más, no es un pequeño emperador de la ciudad, aunque así el quiera creerlo.


  5. YESITH ARAQUE

    Seria lo peor que lo podria pasar al país, un tipo como este en la presidencia, esperemos que los Colombianos no sigamos tomando estas decisiones por promesas que nunca se cumplen.


  6. Carlos Iván

    El Populismo se está volviendo un término tan fustigado, que pareciera ya, que de por sí fuese casi que un acto criminal intentar o ser populista. Me atrevo a concluir que en un país gobernado por fuerzas neo-liberales, este término se ha desprestigiado tanto, que no se si es peor ser terrorista o ser populista.

    Veamos algunos ejemplos de lo que es populismo, y quizá comprendamos porqué la prensa en general -esa que es patrocinada por poderosos grupos empresariales, a los cuales no se suele acosar con semejante intensidad- condena de tal manera el populismo.

    Actos de populismo que son casi terroristas por parte de Petro:
    1. Rebajar tarifas de transmilenio, para que millones de personas y no sólo 12 familias se beneficien del sistema que con nuestros impuestos, pusimos en funcionamiento. Esto degenera según la mencionada prensa, en menos gastos para los usuarios, algo especialmente bien visto en clases populares, que permite un pequeño alivio a sus muchas veces, angustiosas economías. Esto realmente es terrorismo extremo.

    2. Entregar el mínimo vital de agua a las clases menos favorecidas de la ciudad, lo que les permite quizás comer un platico de comida más decente ocasionalmente, o simplemente para completar más de una comida al día a muchos hogares que están en pobreza extrema. No les quepa la menor duda, esto es la tapa del nuevo terrorismo denominado populismo Petrista, que debe atacarse y pronto acabarse.

    Definitivamente, miles de millones de pesos robados por personajes no populistas, deberían volver a sus fechorías, pues es esto preferible, evitando así que el presupuesto de la ciudad pueda quedar en el “populacho”, esto es mejor que el terrorífico populismo de Petro que tanto daño le hace a los bogotanos.

    ¡¡Abajo Petro!!, si con este prontuario criminal con el que se denuncia la pésima gestión del alcalde no se logra la revocatoria de su mandato, al menos su derrota en las urnas o de cualquiera de sus adeptos estará asegurada. El pueblo es sumamente inteligente para entender los horrores arriba mencionados, que representan el más vulgar y despiadado de los populismos jamás visto en cualquier alcalde capitalino.

    Votemos por los bolardos, por las peñalosas, eso si es dinero digno y bien gastado, pues por lo menos no quita el hambre de cuanto pobre vive y llega desplazado a esta, nuestra indiferente urbe.



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