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Septiembre 12, 2013

En un mes se sabrá si cruce calle 26-NQS será un alivio para movilidad

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Written by: Metro en Bogotá

Hay dudas porque puede enredar tránsito mixto por algunas vías, como la 33, la 45 y la misma NQS.

La conexión más esperada por los usuarios de TransMilenio (TM), desde la inauguración de la fase III hace 14 meses, puede convertirse en un alivio o en una pesadilla.

Aunque sí habrá una reducción en tiempos y distancias, todas estas bondades podrían opacarse porque la vuelta que deberán hacer los pasajeros de TransMilenio tiene entre 2 y 2,5 kilómetros.

Aunque sí habrá una reducción en tiempos y distancias, todas estas bondades podrían opacarse porque la vuelta que deberán hacer los pasajeros de TransMilenio tiene entre 2 y 2,5 kilómetros.

Dentro de un mes se habilitará el cruce de la calle 26 con la avenida NQS (carrera 30), una zona por la que transitan universitarios, funcionarios y oficinistas. Esto no solo favorecerá a los 11.000 usuarios que en las horas pico lo usarán, sino que reducirá el número de usuarios en la avenida Caracas, que hoy tiene la mayor demanda de todo el sistema TransMilenio: 45.000 pasajeros por hora/sentido. (Infografía muestra cómo serán los nuevos cruces).

“Con esto garantizamos una alternativa de conexión directa entre ambas vías, para quienes vengan de norte o sur y sigan hacia el oriente u occidente”, explicó William Camargo, subsecretario de Servicios de Movilidad.

Hoy, los buses articulados que toman la 26 para recorrer la ciudad de oriente a occidente solo pueden usar la Caracas para llevar pasajeros hacia el norte o el sur. Ese recorrido tiene un poco más de 12 kilómetros y se demora unos 35 minutos.

Con el nuevo cruce, por donde pasarán entre 60 y 75 buses rojos, el trayecto no solo se reduce en cuatro kilómetros sino que los buses tomarán la NQS y evitarán los semáforos de la Caracas. Así se ahorrarán, según la Secretaría de Movilidad, ocho minutos.

“Si se cuentan los trasbordos que hoy deben hacer los pasajeros –entre 2 y 3–, y que cada uno toma entre 5 y 7 minutos, podríamos estar hablando de 15 a 20 minutos adicionales en ese desplazamiento por la Caracas”, explicó Camargo.

Por ejemplo, a Carlos Godoy, vendedor de seguros, le toma 30 minutos ir desde la estación de Alcalá, en la autopista Norte, hasta la de Quinta Paredes en la calle 26. “Es una vuelta muy larga, porque me toca pasar por el centro para ir a la oficina. No hay otra opción porque no existen rutas de colectivos que me sirvan”, explicó.

Dudas sobre el beneficio

Aunque sí habrá una reducción en tiempos y distancias, todas estas bondades podrían opacarse porque la vuelta que deberán hacer los pasajeros de TransMilenio tiene entre 2 y 2,5 kilómetros. Según el subsecretario, esta fue una de seis o siete opciones que la Secretaría de Movilidad estudió.

“De todas es la más viable, no solo porque reduce el número de obras y con eso los costos, sino porque es la que más rápido puede implementarse”, manifestó.

Además, las numerosas protestas y bloqueos que hay frente a la universidad Nacional podrían entorpecer con frecuencia el tránsito de buses que retornarán sobre la calle 26, entre las carreras 44 y 45 A, para hacer las conexiones norte-oriente, oriente-norte, oriente-sur y sur-oriente.

Para que los articulados puedan cruzar la NQS a la altura de la carrera 33, deberá eliminarse parte del separador de la NQS e instalarse un semáforo que interrumpirá el paso de vehículos particulares que van de norte a sur, sobre la avenida.

“Por resolver un problema nos van a perjudicar. Si ya hay trancón en la NQS en las horas pico, no me imagino lo que será cuando le metan un semáforo”, dijo uno de los conductores que transitan por esa vía a diario.

Camargo está consciente del sacrificio, pero asegura que ganan los usuarios de transporte público, que tienen prioridad: “Es cierto que el carro particular se va a afectar y su tiempo de recorrido va a ser mayor, pero si se va en TransMilenio no tendrá esa queja”.

Implementar esta medida también requerirá repavimentar la carrera 33, que hoy está llena de huecos. En esta vía también se habilitará, en una de las calzada que va hacia la 26, un carril exclusivo para buses, dado el alto flujo vehicular.

TransMilenio y la Secretaría aún estudian si harán lo mismo en la calzada que va hacia la NQS, pues ahí pasan menos carros y podría no ser necesario.

El Tiempo





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