Un agudo enfrentamiento quedó este martes planteado entre el noticiero CM& y el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego.
“Ahora, a los periodistas no les permiten el libre acceso a ciertos actos que deberían ser públicos y se restringe seriamente la libertad que deben tener de preguntar y contrapreguntar”, acusó CM&.
“El estilo del nuevo alcalde, Gustavo Petro, es el de grabar o filmar los actos con su propio equipo de prensa, editar a su voluntad y enviar a los medios el registro fílmico de lo que ocurrió. Así pasó cuando al alcalde le dio por hablar sobre la prohibición de los toros.
Fue una grabación que su equipo de comunicaciones distribuyó, sin dar oportunidad a que el mismo alcalde abriera el debate que él mismo propuso. Y así ha ocurrido con todas las posesiones de sus funcionarios, su prensa reparte la grabación a los medios y el acceso de los periodistas al personaje no se permite”, continuó.
“De ahí, de la restricción que ya se impuso, a la censura, solo hay un paso. Que este tipo de restricciones las aplique un líder del fanatismo de la derecha, ultraconservador, tendría sentido con la filosofía de la divulgación sistemática de un solo punto de vista, el del gobernante o de la verdad recortada y acomodada en beneficio de intereses personales. Pero que estas limitaciones, que parecen ser las «nuevas reglas» del estilo del alcalde, provengan de un hombre formado en la izquierda, filósofo del derecho a la información, del respeto al prójimo y al derecho ajeno, llama al asombro”, sigue el mensaje del noticiero a Petro.
Luego de eso, le anuncia al mandatario bogotano que no harán uso de las “videogacetillas que ahora produce la Alcaldía”.
“Ojalá nuestra posición sea escuchada y atendida no solo por el mismo alcalde mayor sino por todos los demás medios, que, como nosotros, estamos viendo seriamente amenazada libertad de acceso a las fuentes de la información que son, fundamentalmente, el alcalde y sus altos funcionarios”, agregó.
“Lo que está ocurriendo es sumamente peligroso y medio totalitario, si el alcalde no rectifica, estaría confirmando la sentencia del pensador: «difícilmente se podrá convencer a quien ha alcanzado el poder, que retorne a su antiguo pensamiento”, puntualizó.
17 de enero de 2012

La mejor forma de ocultar la financiación de su propio sistema de transporte, el tranvia o tren ligero, que no es otra cosa que transmilleno sobre rieles, con los dineros del metro, corrupto.