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Diciembre 1, 2011

Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en el acto de cierre de la Urna Bicentenaria

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Written by: Metro en Bogotá
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Bogotá, 29 nov (SIG). “Le doy gracias a la Alcaldesa por reunirnos esta noche en una ocasión tan simbólica como la inauguración de este auditorio y el cierre de la Urna Bicentenaria.

Se me hace inaudito que un Presidente de la Nación no haya venido a la Alcaldía en tanto tiempo –tanto que ni siquiera existe registro histórico–, y es un honor ser el primero en muchos años.

Hace 100 años nadie predijo con acierto en dónde estaríamos ahora.

¡Qué siglo hemos vivido! Las guerras civiles y mundiales, los grandes cambios económicos de la globalización.

Las revoluciones tecnológicas en todos los campos: desde la movilidad, a la computación y la cibernética; los viajes al espacio; el desarrollo de las ciencias y su aplicación en diversos frentes de la vida humana.

En fin: la humanidad en el último siglo avanzó a un ritmo nunca antes visto.

Para nuestros compatriotas de hace 100 años los colombianos del 2011 podríamos parecer extraterrestres: siempre conectados a la internet o los blackberries, hablando solos por las calles o en nuestros carros, leyendo novelas en delgados aparatos digitales.

Así nos parecerán seguramente los ciudadanos del próximo siglo, esos que tendrán ocasión de abrir la Urna Bicentenaria que hoy se cierra, y de celebrar el Tricentenario de nuestra independencia.

Los próximos cien años los cambios nos van a afectar a todos –a los que hoy estamos aquí, a nuestros hijos y sus descendientes–, y mucho de lo que hagamos en el presente forjará ese futuro.

Nuestro destino está ahora en nuestras manos, y tenemos la obligación de trabajar para que Colombia sea cada vez un país más justo, más progresista, con mayores oportunidades para todos.

El futuro de la humanidad está en las ciudades. ¿Quieren un dato extraordinario? Cada semana en la China, medio millón de personas migran a la ciudad. ¡Cada semana!
O sea que cada tres meses una ciudad del tamaño de Bogotá es creada en la potencia asiática.
En Latinoamérica la población urbana ya es más del 80 por ciento del total y las principales ciudades del continente representan el 75% de su economía. Y eso no va a parar de crecer.

Estambul, en Turquía, creció de uno a diez millones de habitantes en una década.

Algo parecido nos pasó a nosotros en los setenta y ochenta, pero hay una diferencia muy grande.

 

Nuestras ciudades crecieron por los sueños y el desespero de millones que buscaban una oportunidad mejor, una oportunidad que no hemos sido capaces de brindarles todavía.

 

Los booms de crecimiento en países como China, Turquía y Corea se respondieron con planeación, con soluciones económicas, con visión.

Ellos aprendieron a caminar antes de empezar corriendo.

Ellos se dedicaron a planear el futuro, mientras nosotros dejamos que los hechos se adelantaran a nuestros deseos y nos quedamos sin respuesta.

En ese sentido tenemos mucho que aprender, y lo estamos haciendo.

Por eso comparto con la Alcaldesa su optimismo.

Porque no nos vamos a quedar con los brazos cruzados.

Esta es una oportunidad para decirles a los colombianos del futuro que hoy –el 29 de noviembre del 2011– estamos unidos en la búsqueda de soluciones para que en 100 años nuestro país tenga un mejor presente.

Como hacía mucho tiempo no ocurría en Bogotá, el Gobierno nacional y el Gobierno distrital son hoy verdaderos aliados, socios integrales, para mejorar la vida y las posibilidades de los bogotanos.

Como siempre he dicho, UNIDOS PODEMOS MÁS.

Puedo tener diferencias de visión política con muchos de los aquí presentes, pero no tengo duda alguna de que todos queremos lo mejor para el país y lo mejor para nuestra capital.

Si algo aprendimos de los últimos 100 años es que las ideologías mezquinas, los extremos y las vanidades personales sólo conducen al conflicto y a la tragedia nacional.

La historia no nos va a perdonar si no aprendemos a trabajar juntos para salir adelante.

En el caso de Bogotá, hemos alcanzado con la alcaldesa Clara López, en diálogos muy constructivos, acuerdos fundamentales que forjarán la ciudad del futuro.

Y ya nos reunimos con el alcalde electo, Gustavo Petro, para revalidar y adecuar estos acuerdos, lo que me da la esperanza de que vamos a lograr con él el mismo buen nivel de interlocución que hemos tenido con la actual Alcaldesa.

Como anunciamos la semana pasada, vamos a trabajar unidos –incluyendo a la Gobernación de Cundinamarca– en temas tan cruciales como la recuperación del río Bogotá, la renovación urbana de la zona del CAN, el metro y el tren de cercanías.

Que sepan los bogotanos y colombianos del siglo próximo que en este año se comenzó a forjar la ciudad que ellos disfrutarán.

Con el aval del Banco Mundial, va a abrirse en un par de semanas una ambiciosa licitación para recuperar el río Bogotá, en un proyecto que costará cerca de 500 millones de dólares, la mitad de los cuales corresponderá a un crédito de dicho banco.

Vamos a aumentar la capacidad hidráulica del río y a reforzar sus jarillones –para que no se presenten los problemas de que hemos sido testigos en estos meses de lluvias– y vamos a ampliar la capacidad de la planta El Salitre, para contribuir a mejorar la calidad del agua.

Pero no sólo esto: Al lado del río, en una extensión de unos 70 kilómetros, vamos a construir un parque longitudinal, con bosques a lado y lado, para que el río recupere los desahogaderos que le hemos venido quitando por tantos años.

¡Será un inmenso parque ecológico para los bogotanos de hoy y de mañana, que va a ser, probablemente, el parque longitudinal más grande de América Latina!

Y también le apostamos unidos al metro.

Así lo prometí en mi campaña y así lo hemos confirmado con la alcaldesa saliente y el alcalde entrante.

Bogotá tendrá un metro que venga desde Kennedy y tome la Séptima, y que luego –si los estudios así lo aconsejan– conecte hasta Suba.

Y no sólo será el metro, sino que haremos de la Carrera Séptima –la Calle Mayor de nuestros ancestros– un corredor verde ambiental, que la convertirá en la avenida más viva y más hermosa de nuestra ciudad, una atracción para locales y extranjeros, porque será pensada a escala humana.

Y también vamos a avanzar en el tema del tren de cercanías –que puede ser incluso una especie de tranvía– para que los habitantes de Facatativá o Chía en un futuro tengan un acceso fácil y amigable a Bogotá.

Porque estamos pensando y planeando en grande, que es la mejor manera de pensar.

Por eso también iniciaremos, con el liderazgo del Ministerio de Vivienda, el proyecto de renovación urbana más importante en la historia del país, que será la renovación de toda la zona del CAN en un área de unas 140 hectáreas.

Vamos a abrir una licitación internacional para que los mejores arquitectos de Colombia y el mundo nos ayuden a diseñar y construir un nuevo eje de la capital, con centro cultural, oficinas y apartamentos, que corresponda a las demandas del siglo XXI.

Unidos –el Gobierno nacional, el Gobierno distrital y el Gobierno departamental– vamos a hacer la diferencia en el destino de Bogotá y sus alrededores.

Después de la zozobra, Bogotá está recuperando la confianza en su Administración, y tanto la ciudad como el resto del país les están exigiendo más a sus líderes y dirigentes.

¡Y no vamos a ser inferiores, queridos amigos, apreciada Clara, a ese desafío!

Quisiera terminar citando una parte del mensaje que he grabado en video y que también dejamos en texto para los colombianos y los bogotanos del 2110 que abran la Urna Bicentenaria:

“A quienes habitamos este país y vivimos el inicio de la segunda década del siglo XXI nos parece emocionante imaginar cómo será todo en 100 años.

“Avanza tan rápido la tecnología, cambian tan súbitamente las cosas, que seguramente nuestra imaginación se quedará corta frente a la realidad que ustedes viven.

“Esa realidad dependerá –y de eso somos conscientes– de la forma en que nosotros cumplamos nuestro compromiso, no sólo con los colombianos de hoy, sino también con ustedes, los nietos de nuestros nietos.

“Pido a Dios que nos ilumine para hacer bien la tarea”.

Muchas gracias”.

Fuente: .presidencia.gov.co

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